Un dato ofrece Información concreta sobre hechos, elementos, etc., que permite estudiarlos, analizarlos o conocerlos. Un dato por sí mismo no constituye información, es el procesamiento de los datos lo que nos proporciona información. Es decir, la información es un conjunto organizado de datos procesados que constituyen un mensaje que cambia el estado de conocimiento del sujeto o sistema que recibe dicho mensaje. Por ejemplo, las noticias informan sobre sucesos que han pasado, el tiempo, los deportes,…
Podemos definir los desórdenes informativos como un fenómeno complejo que abarca la falsedad y descontextualización para transmitir informaciones que no correspondan a la realidad, errores informativos y manipulación política. Para poder clasificar los distintos tipos de desórdenes informativos debemos tener en cuenta que:
- Existe información verdadera y falsa
- Cuando transmitimos información podemos tener intención de informar o de hacer daño
En las siguientes páginas vamos a aclarar conceptos tan populares como «fake new» «bulo» «información errónea» «desinformación» «discurso de odio» «infoxicación»… Para ello, el alumnado participante en la asignatura nos mostrará ejemplos y propondrá retos para conseguirlo.
Identificación y solución
¿Eres capaz de reconocer, identificar, explicar y proponer soluciones a los siguientes conceptos?
Problemas del primer mundo
En la actualidad, estamos permanentemente conectados a Internet, y esto provoca que estemos recibiendo información publicada constantemente. A este exceso de información publicada, mucha de la cual es de baja calidad, hace que sea mucho más difícil procesarla y comprenderla se le denomina infoxicación.
Consumir información de calidad es una necesidad básica para tomar «buenas» decisiones (nos afectan individual y colectivamente). Antes de la revolución digital, los contenidos eran pocos y limitados. Creados por periodistas y medios de comunicación «profesionales». Ahora los contenidos son prácticamente «infinitos». Cualquier persona puede publicar contenido sin filtro alguno (o pocos). La información de baja calidad es imprecisa, no contrastada, irrelevante, busca confundirnos y quiere manipularnos.

